La referencia según la cual Dios es amor, con todo lo que se le agrega, es un desafío para un realizado que se supone estar más allá de todo dualismo y por tanto, dado que el amor parece presuponer dualidad, se piensa que "debería" estar también más allá del amor. Lo que se ignora es que un realizado es un exponente vivo del amor.
Si existe un camino hacia el saber, este
es el amor, y hasta que no hace su aparición, no se puede hacer nada mejor que
seguir el camino de la devoción. El amor es una preparación y debe desapegarse
de su especificación en cuanto se está viviendo en la realización. El caminante
sincero no guarda el amor sino que cumple con distribuirlo a los otros, como
una expresión de ser uno mismo, como paz y amor; no un amor artificial o plástico
como obligación, sino el sentir profundo de amor profundo. (R.Malak - Resplandor No Dual - 11.15)


