domingo 8 de enero de 2012

Deshacerse del error es estar en realización



11.3 ML: ¿El que está en realización puede provocar la realización en otra persona?

R.Malak: Deshacerse del error es estar en realización, lo opuesto es la ignorancia. Estar en el error provoca sufrimiento, lo que termina cuando se reconoce el si mismo. La respuesta es: sí se puede, con paciencia es posible dar algo a las personas, aunque más que dar se trata de revisar la carga que cada cual trae, intentando con comprensión que cada cual vaya aligerando el peso innecesario. A veces el que está en la realización puede hablar desde la emoción y agitarla en las personas, esto puede ser estimulante y provocativo, pero esa energía no permanece. Para el objetivo último de ayudar, se desprende que no es útil despertar  una emoción que solo provoque devoción.
En su lugar, es más conveniente propiciar la auto-evidencia de la verdad que los estudiantes puedan encontrar por ellos mismos, en y a través de sus propias experiencias. Aunque la realización no es una experiencia, es detectada por cada cual en forma vivencial directa. Los maestros apuntadores son los encargados, como espejos, de mostrar los propios movimientos. Ocasionalmente el que está en realización comparte su comprensión con un poder que elimina la ignorancia. No son las palabras que dice, ni cómo las dice, sino a quién las dice, por qué las dice y el momento en que las dice. Ello, propiciando un salto de umbral en la observación, despejando el apego a toda creencia, y dejando al aspirante a los bordes de la realización, de manera que el próximo paso dependerá, ya sea de la disposición a entregarse, o de la resistencia mental que ofrezca.

domingo 11 de septiembre de 2011

La ilusión es Maya y saberlo es moverse en Lilah


25.7 ML: ¿En qué se diferencian los conceptos a los que apuntan la palabra Maya y la palabra Lilah?

R.Malak: Hay varios modos de entender la ilusión. En primer lugar, suponer que somos productos de un creador y permanecemos independientes del resto de la creación. Eso es Maya. La emanación creativa de lo Divino, la manifestación de Dios alusiva a una obra teatral, es Lilah, y el mundo es considerado su escenario. Otra versión es considerar al mundo y a mi mismo como productos, y se plantea que volveremos a la fuente desde donde procedemos. Mientras nos creemos diferentes de la fuente, manteniendo una especie de independencia de ese creador, es Maya, y saber que a pesar de estas apariencias ya estamos en la fuente de donde nunca salimos, es Lilah. Otra posición más cercana es la que plantea que como individuos somos una ilusión que se proyecta en la conciencia esencial, y que se mantiene la ilusión de ser los hacedores de las cosas. Nuevamente la ilusión es Maya y saberlo es moverse en Lilah.
Se toman estos conceptos como la realidad, como si con ellos se pudiera expresar y apresar la Verdad, de ese modo se confunde el mapa con el territorio. Al identificarnos en la ilusión (Maya), el mundo es llamado mundo, y visto tal cual se presenta a nuestro propio ego, un mundo egoísta y sórdido. En cambio, cuando hemos entendido el juego, se vuelve grandioso y es llamado “el juego de Dios” (Lilah). Cuando confundimos las miles de formas de lo Divino con la realidad, cuando está presente el sentimiento de ser el hacedor de cualquier comprensión o esfuerzo, sin percibir la unidad del Ser que da base a todas estas formas, estamos bajo el encanto de la ilusión, también llamada por algunos como la “hipnosis Divina”.

miércoles 31 de agosto de 2011

Sólo lo impermanente puede ser conocido


25.6 ML: ¿Podemos liberarnos de la ilusión llamada Maya?, ¿qué es lo que la impulsa?

R.Malak: Hemos considerado real a lo que es irreal, por tanto debemos abandonar esta actitud, no solo desde un punto de vista racional, sino efectivamente como vivencia. La ilusión o Maya se refiere a considerar real al conocimiento de lo manifestado y ese conocimiento no es confiable, debido a su impermanencia, para darnos una señal de la realidad esencial. En cambio, no tenemos conocimiento de lo no manifestado, ya que considerándonos sujetos conocedores, sólo lo impermanente puede ser conocido.
De este modo, desde el instante en que damos realidad a nuestra idea de yo, el primer pensamiento “yo”, estamos constantemente creando la ilusión. Podemos comenzar a conocer y desmontar la estructura que hemos construido con la mente, este es un modo del caminante en el sendero. Lo que fue construido por las ideas de la mente, es la misma mente quien debe deshacerlo. De ahí la importancia del discernimiento y la indagación. Luego la misma mente debe regresar a su origen, antes de toda idea de yo.
Lo que nos impulsa a la ilusión primero es el cuerpo, nos identificamos con lo corporal; segundo la sociedad, nos impulsa a asumir un rol y a comportarnos como seres funcionales; tercero los logros, tienden a  que nos confundamos con nuestras realizaciones; cuarto la cualidad de la mente de guardar información en la memoria, los recuerdos me llevan a que acepte mis experiencias pasadas configurando así el ego; y quinto el carácter, asumo qué soy por la manera de comportarme. Cuando se reconoce que estas estructuras son ilusiones, al aceptarlo, le damos sentido al juego de lo Divino que se conoce como Lilah. Como jugadores es preciso reconocer nuestro modo lúdico, no tenemos que crear nada nuevo ni conseguir nada que no tuviéramos antes.

domingo 28 de agosto de 2011

El brillo de la comprensión


21.9 ML: ¿Cómo se da la comprensión que nos saca de  Maya, o la ignorancia, para ver nuestra naturaleza Divina?
R.Malak: De lo indescriptible no es posible determinar sus características ni atributos, y la ilusión, Maya, no tiene ninguna existencia real. Está dentro de nuestra naturaleza aspirar a la comprensión ya que se trata de nuestro origen y nuestro destino. El mundo como tal no existe y el objetivo de la vida es realizar la conciencia esencial. Si estamos en el laberinto de la confusión, se necesita un anclaje fundamental, y desde allí nos sustentamos para determinar el error y descartarlo. Por eso se tiene que saber con tranquilidad dónde estamos ubicados sin por ello perder la nobleza de mirar qué somos.
La no-dualidad es compatible con la devoción, como expresión de amor y de relación, así como es perfectamente compatible con la dualidad, las diferencias y dimensiones, lo que se verifica cuando la comprensión brilla. La manifestación es el despliegue de lo absoluto, y la irrealidad, Maya, está implícita en las ideas confusas. Si el mundo se toma como conciencia, es siempre real. La mente o racionalidad, el cuerpo o sensibilidad, la emoción o sentimiento, no pueden captar la realidad no dual, por tanto hay que regresar al dominio del Si Mismo que contiene estas percepciones y las testifica, para trascenderlas y entonarse en lo infinito. El Ser es la verdadera realidad de nuestra existencia: en el Ser vivimos, en el Ser nos movemos, en el Ser mora nuestro sí mismo.

viernes 26 de agosto de 2011

Sin tomar conciencia del mundo, ¿dónde está este mundo?


20.14 ML: ¿Cómo podríamos comprobar que somos conciencia y llegar a la certeza en la búsqueda?
R.Malak: Revisemos en dónde radican nuestras certezas. Para todos es claro que conocemos el mundo y nos conocemos como persona que vive en este mundo. Las personas son muchas, pero el si mismo es lo esencial en cada uno, y este común denominador es la constante permanente que permite hacerse consciente tanto de si mismo en cuanto a forma presente, como del mundo.
Sin tomar conciencia del mundo, ¿dónde está este mundo? Por más vueltas que le demos, siempre está en nuestra mente, donde hacemos reconocimiento de él. El si mismo es eso inefable que conoce, y al reconocerse a si mismo como centralización en el cuerpo, en la forma, conoce a su vez el mundo mediante la percepción o conciencia. Reconociéndose como forma, aparece el primer pensamiento "yo soy" y de ahí se sostienen todos los demás pensamientos.
El sentido de pertenencia y de ser un pensador, el sentido de ser una entidad que se adueña de los pensamientos construye el ego. Este ego-mente pasa por tres fases alternadas y transitorias, características de la centralización de la conciencia. Estas son: la vigilia, el estado de sueño con sueños y el sueño profundo.
Una evidencia de cómo aparecen y desaparecen tanto el ego como el mundo periódicamente, es darnos cuenta de cómo cuando se despierta a la vigilia desde el estado de sueño, el ego brota con toda la fuerza, se identifica con el cuerpo y ve el mundo. Del mismo modo, al sumergirse en el estado de sueño con sueños, se pasa a un estado en que el mundo se transforma en una condición de percepción de relaciones subjetivas, con un ordenamiento en base a estructuras que en la vigilia se desconocen. Luego, al sumergirse más profundamente en un estado de sueño sin imágenes, todo mundo desaparece junto con la identidad. Es un estado de plenitud que todos añoramos para nuestro descanso. Los tres estados pertenecen al movimiento de la mente.
Por tanto, el cuerpo y el ego surgen juntos y desaparecen de igual modo junto con el mundo. Hablar de creaciones mentales finitas se torna inadecuado, porque no somos el ego, sino que somos el sí mismo. Al encontrar el origen del ego se encuentra el si mismo, dado que al detectar la ignorancia y descartarla, la duda no persiste; el ego, el mundo, son parte de la ilusión. Sabemos que lo Divino se manifiesta de manera infinita, y que no se puede ir a lo desconocido por medio de lo conocido, tampoco se puede comprender racionalmente los aspectos de formación mental de lo Divino.
Teóricamente se puede vaciar el mar océano con un balde, solo que no habría lugar donde colocarlo. Conociendo la formación mental humana, y desapegándonos de los pensamientos, hacemos que la identificación se diluya en la fuente, que es la conciencia esencial. La mente estructuradora forma parte de la manifestación no separada de lo Indescriptible.

miércoles 17 de agosto de 2011

La conciencia no es un objeto que permita ser observado.17.5


17.5 ML: ¿Qué recomendación me puedes dar?
R.Malak: Se recomienda abandonar el apego a lo irreal y lo real se presentará en forma natural, rápida y suavemente. Se recomiendan las enseñanzas de los maestros y de los realizados como ayuda secundaria, siendo lo esencial el contacto con el Maestro. De ese modo, al dejar de apegarse a la imagen que tenemos o de lo que hacemos, la comprensión de lo que somos aparece como la fuente y los frutos del corazón que se despliega ante nosotros. La búsqueda de lo Absoluto es un concepto, hay que entender eso ya que somos lo Absoluto, de ese modo vendrá una gran alegría y gozo y amor que no es una situación buscada, sino que es un modo que hace que todas las cosas sean dignas y amables.
Al dirigirse o enfocarse a lo Divino uno se transforma en uno con Él. No hay separación entre lo Divino y el devoto. El acercamiento se produce cuando se han dejado de lado las diferencias y exigencias del ego, eso implica el fin de la ilusión y la ignorancia. Por eso hay que comprender que los deseos son obstáculos que colocan el objeto de búsqueda como algo lejano, pero el sí mismo está siempre presente. Se trata solo de tomar conciencia de ello y las dudas se diluyen.
La conciencia no es un objeto que permita ser observado, ni por nuestros sentidos, solo es nuestra atención que se revela a si mismo, somos la conciencia. Al retirar la atención de los objetos conocidos sobreviene plena de auto iluminación. En cambio los estados de sueño profundo, de sueño con sueños y de vigilia están relacionados con la conciencia centralizada y su ingerencia es del ego. A través de la "Observación sin juicio", como el  factor mismo de la observación, se muestra al observador y a lo observado como una unidad. La naturaleza del ego y la conciencia centralizada es la debilidad y estrechez de la mente y su tendencia a pasar por alto lo sutil y a enfocarse con exclusividad en lo fenoménico.

martes 9 de agosto de 2011

La centralización de la conciencia es inexplicable


4.9 ML: ¿Cómo sucede la centralización de la conciencia que nos confunde?

R.Malak: La centralización de la conciencia está más allá de nuestro conocimiento, o aún de nuestra imaginación. Podríamos decir que ocurre en forma armoniosa o espontánea, o que obedece a leyes naturales, o más aún, sucede por disposiciones de la Divinidad que son desconocidas, o que se mueve por poderes divinos. Lo cierto es que la centralización de la conciencia es inexplicable, ello sucede y la persona olvida su naturaleza esencial de conciencia y construye un ego a través de la facultad de pensar, cuya característica natural es aceptar o rechazar lo percibido. La pregunta obvia que aparece es: ¿Cómo si el sí mismo es la conciencia esencial y plena pueda confundirnos? La razón es que al aparecer en este plano del Hacer, la conciencia se encuentra oscurecida por la identificación con el cuerpo. El cuerpo nos indica que él es nuestra identidad, es la eseidad la que se pone límite a sí mismo.
La Conciencia, desde su pureza en la realidad, se vuelca al estado diferenciado por la influencia de la mente, se vuelve hacia afuera, hacia lo fenoménico y los conceptos e ideas pasan a ser los elementos de juicio, quedando la realidad en su aspecto Chit, o sea, como Conciencia Esencial, aparentemente replegada sobre el telón de sí mismo. Para que se produzca el darse cuenta de lo fundamental, es esencial la comprensión de uno, que ha sido velada por nuestra identificación con la mente, cuerpo y emoción. La mente, constructora de ego, queda fascinada por el pasado y el futuro, otorgándole una existencia en las ideas, atrapada en la dualidad, tiempo - espacio, lo que provoca que la persona sienta que el mundo aparece diferente de sí misma y separado, todo debido a las diferencias entre los correspondientes sujetos y objetos. Se provocan esas diferencias entre el sujeto y el objeto de su conocimiento, apareciendo multiplicidad de seres, porque las mentes siguen caminos diferentes, generando la aparición del karma, que es el proceso equilibrante de las fuerzas duales y opuestas que se han creado al desconocer la realidad de la Conciencia Esencial.

martes 2 de agosto de 2011

La comprensión es accesible a toda la humanidad


4.8 ML: ¿Cómo darnos cuenta de la realidad? Aparece como algo muy difícil.

R.Malak: Se habla de que la comprensión es difícil de lograr y poco común. Las doctrinas afirman eso en sus bases escritas, pero a mi juicio debería ser más común. Morar en el sí mismo es comprensión. Si se piensa, si se racionaliza, si se discrimina acerca de nuestra identidad, eso es fraccionarse, por tanto, alejarse.  La mente es el movimiento de la conciencia y se expresa por los pensamientos. La conciencia, cuando no utiliza vocablos, es emanación pura de lo esencial, es el Todo, lo Absoluto. Cuando la conciencia se centraliza y se mueve en la mente con pensamientos, con conceptos, es la manifestación de la inteligencia finita o individualidad.  La comprensión es accesible a toda la humanidad, no es nuestra responsabilidad si los entendidos son incapaces de hacerla mas fácil y de dar las indicaciones adecuadas. Su trabajo como apuntadores es ineficiente. Darnos cuenta de la realidad, es saber que somos conciencia, y eso es todo.
La realización no es algo que debemos conseguir, ya está, es nuestro trasfondo. Al retirar lo que cubre el trasfondo, las ideas, los conceptos, las ideologías, falsos juicios e ignorancias, solo queda la bienaventuranza, la felicidad. Los esfuerzos deben apuntar a eliminar esas dificultades que nos inducen a identificarnos con el cuerpo-mente-emoción y queda el sí mismo, lo único que existe.

viernes 15 de julio de 2011

Constatar que uno nunca ha sido un reflejo


4.7 ML: Entiendo con esto que, al haber comprensión y aceptación, no de los problemas en si, sino de su causa, que es el ego, estos se diluyen. ¿Serviría comprender cada problema, o es más bien cuestión de comprender la causa raíz de todo ello?

R.Malak: La comprensión de la causa de los problemas se obtiene a través de darse cuenta de sí mismo, pero no un saber racional sino intuitivo, que se presenta como la armonía, que se devela a través de la propia vivencia y nadie puede ayudarnos en este camino, a lo más pueden mostrarse como letreros que apunten la ruta a seguir. La decisión final es nuestra, incluso ni siquiera tenemos la posibilidad, como forma, de escoger salir de la ignorancia, incluso uno no busca un apuntador, éste aparece a nuestra comprensión como gracia. Las filosofías podrán discutir acerca de la realidad del mundo, o de la certeza de que el mundo tiene consistencia, incluso habrá algunos que afirmarán que el mundo es una ilusión, pero a la hora de verse afectados por algo que consideren injusticia, o que atente contra su estabilidad física o emocional, se enojarán con uno. El mundo no es una ilusión en el sentido de irrealidad; es un espejismo, al igual que el agua que se ve a la distancia es solo aire caliente que sube. Ver al mundo como ilusión es un concepto, de igual modo que verlo como espejismo. El único modo de tener la certeza de que no es real como algo autónomo, es trasformándonos en lo Real, pero eso es imposible desde la forma, ya que la imagen reflejada no puede acceder a la forma que se refleja. Certificando lo real que somos es el único modo de constatar que uno nunca ha sido un reflejo, y de allí viene la felicidad que es nuestro estado natural.

sábado 9 de julio de 2011

Como las flores atraídas por la luz, sin pensar en el objetivo.


4.6 ML: Hay un momento que se presenta durante la búsqueda, en que aparece la pregunta de si vale la pena todo ese esfuerzo, sobre todo ante el testimonio de algunos que mencionan que sus problemas continúan como siempre, muy a pesar de la realización. ¿Puedes aclarar este asunto y explicar si vale la pena la iluminación?

R.Malak: La iluminación, sabemos que no se obtiene a través de libros, ni por medio de la constante búsqueda de centros de iluminadores, como religiones y filosofías, aunque no desconozco que podrían ayudar. Seamos como las flores atraídas por la luz, sin pensar en el objetivo. No hay ningún fin, solo la luz. La dificultad de la mayoría es que se vuelcan a lo que hacen, más que a lo que son.  Así como uno es, es lo que se produce, y no importa realmente lo que uno hace. Obviamente que si la persona escoge modos constructivos, también lo será su manera de ser, sus obras deberían brillar con esplendor. Lo sepamos o no, trabajamos con todas las manos, nos movemos usando todos los pies, somos el señor que disfruta de su mansión tanto como el pordiosero que lleva una vida miserable en la calle; es más, estamos tanto en el ignorante como en el erudito, estamos en el ser débil y en el fuerte. Como los antiguos caballeros nos cubrimos de armaduras, protegiéndonos de lo exterior. Nos cubrimos tanto que aislamos el corazón. Parte de eso con lo que nos cubrimos son los conocimientos, las estructuras, las ideologías, y los juicios de valor.

La mayoría supone que hay una meta que alcanzar, pero nosotros siempre somos, siempre estamos iluminados, y precisamente no saberlo es ignorancia. Detectar eso es deshacerse de la confusión, lo cual puede suceder de manera paulatina, o completa y repentina. Cuando tenemos mayor éxito es en el momento que nuestro ego no participa, y cuando el ego no participa el juicio es más certero y claro. Aquel que ve a los demás en sí mismo y a sí mismo en los demás, está viendo a lo Divino. Eso lo somos siempre, y suponer que habría que comprender, experimentar, es producto de la eseidad o identificación con el ego. Muchos que supuestamente han percibido la naturaleza del sí mismo, se quejan de que no han ganado nada de su vivencia, todavía tienen tantos problemas como antes. Las aflicciones no han desaparecido, después de ello continúan manifestándose como siempre. Lo cierto es que ante una auténtica realización, se está más consciente de los problemas y se sabe cuándo surgirán y por qué se está sufriendo con ellos, conociendo claramente la situación. De hecho, se comprende la irrealidad de la entidad sufridora.

lunes 20 de junio de 2011

¿Se puede reconocer a un maestro realizado?


8.31 ML: ¿Se puede reconocer a un maestro realizado?
R.Malak: Se puede reconocer la ignorancia, pero no se puede reconocer al realizado y ningún realizado alega ser especial. La mejor forma de estar en la senda es vivir y fluir en forma natural. Muchos se dicen maestros cuando ni siquiera han logrado convertirse en buenos estudiantes. Un maestro realizado es uno que no tiene la necesidad de ponerse en la esquina a evangelizar promoviendo un estilo de vivir. Si la mente está abierta a ayudar a los demás, el dar vendrá naturalmente y aquellos que tienen afinidad con él se beneficiarán. Si se vive en la senda, la gente vendrá. Insisto en mencionar que un maestro realizado no tiene marcas distintivas.

En los tiempos modernos hay muchas organizaciones que dicen tener enseñanzas espirituales; estos grupos cuentan con un aparataje montado floreciente. Por otro lado, hay quienes en su recorrido han acumulado muchos conocimientos e información y de pronto se encuentran con personas simples e iletradas que son capaces de reorientarlos a pesar de toda su erudición, compartiendo con ellos la sabiduría del corazón más que la palabra hermosa y rebuscada; esas personas podrían ser realizados que aún están en el anonimato. Los que se proclaman a sí mismos confunden un desarrollo intelectual con la realización. El auténticamente realizado no lo dice, se considera completamente dentro de lo normal.

domingo 12 de junio de 2011

¿Qué es el maestro espiritual que regularmente se menciona en textos sagrados?


8.4 ML: ¿Qué es el maestro espiritual que regularmente se menciona en textos sagrados?
R.Malak: Son personas que, por sus vivencias y quizás también por sus estudios de filosofía o religión, y por su dedicación y pensamiento, se pueden considerar como maestros. Ellos, mística y espiritualmente, han tenido una experiencia que hace que los consideremos de ese modo. Su conexión con lo absoluto, Divino, está presente y manifiestan una unidad con la Realidad. Como resultado de tal manifestación muestran iluminación en lo que expresan y contienen en si mismos una percepción clara sobre las personas, lo Divino, la naturaleza y el Todo. Desenvuelven facultades y talentos que para otros están muy adormecidos. Generalmente estos maestros trascienden los diversos aspectos de caracteres, idiomas y razas, incluso pueden presentar en formas diferentes su orientación, aunque si revisamos profundamente lo que señalan, en su esencia no ha cambiado a lo largo de miles de años.

viernes 3 de junio de 2011

La división entre el mundo material y el espiritual es aparente


20.11 ML: ¿Acaso la manifestación del hombre es para que lo Absoluto se refleje a sí mismo?
R.Malak: Si lo Divino necesitara reflejarse estaríamos atribuyendo cualidades humanas a ese Absoluto, por tanto no sería Absoluto, tendría necesidades. Las cualidades que se le adjudican al Todo son con el fin de entender su expresión. Las ideas pueden llevarnos a confundir y a suponer que estamos fuera de lo esencial, e incluso, a complicaciones mentales que nos inquietan y a una lucha permanente, en lugar de procurar un ajuste entre los umbrales que se observan en la conciencia.
La división entre el mundo material y el espiritual es aparente, y esto debe ser asumido plenamente, de ese modo podemos sentirnos en realización ante el sí mismo. Cuando decimos: así es la vida, tal como se muestra; cuando aceptamos este momento como es, podemos sentir un espacio de profunda paz. Ya mencioné que lo Divino no crea al hombre, sino que, al igual que toda la creación, el hombre es una emanación no separada del Todo. Por tanto, hablar de Dios como sintiéndose a sí mismo distante, es una explicación que no está acorde con mi mirada.

sábado 28 de mayo de 2011

Karma


5.17 ML: ¿Cómo salir de ese círculo construido por el ego?, ¿aceptándolo totalmente?
R.Malak: Al vivir vueltos hacia lo exterior formamos lo que se conoce como karma; esta palabra proviene del sánscrito y significa acción, proviene de la raíz kri, hacer. El karma no forma las individualidades, sino al revés. Al crear karma en este plano se reciben los frutos más adelante o de inmediato, algo así como: "el plantar es voluntario y el cosechar es obligatorio". Se forma karma por los actos, las palabras y los pensamientos. El karma es dependiente del individuo y el individuo dependiente del karma, y mientras se está sujeto al karma, aparenta ser algo real. No hay ningún karma en el estado esencial. El karma comprende actividades físicas y mentales, es acontecer debido a la eseidad, y a suponer que somos individualidades.
Si han llegado a madurar las semillas del karma, esas acumulaciones guardadas en la memoria, es inútil complicarnos e ir en contra de ellas, no es necesario huir de las situaciones memorizadas y guardadas con su carga emocional. Para diluirlas podemos mantenernos en el presente activo, con la atención abierta, dejando que esas situaciones se presenten en lugar de cerrarles el paso, y permitir que aparezcan desde el fondo vital, y que lo afectivo y mental respondan, así los problemas presentados quedan totalmente disueltos y se liquidan completamente.
Quedan eliminados de tal modo, que luego uno puede revivir y recordar la cosa con una entera libertad y sin la menor carga de miedo o de angustia. Así se puede ensanchar la senda; siempre se ha necesitado dedicar gran parte de la vida a hacer el bien y a purgar las culpas para concluir el desenvolvimiento espiritual, pero la senda no puede ensanchar a una persona. La gente intentará superar los problemas convirtiéndose en mejores personas para poder ser más productivos, formando mejores relaciones, logrando la felicidad en sus vidas. Esas necesidades son las que aprovecha el mercado espiritual para basar la decisión de venta en cosas que hagan feliz a la gente, ofreciéndoles cómo lograr una conexión con el universo y una total paz interior.

martes 24 de mayo de 2011

El Deseo


12.13 ML: Cuando veo algo agradable, lo quiero. ¿Quién lo quiere exactamente, el sí mismo o la mente?
R.Malak: La conciencia centralizada y el mundo son lo mismo, es una ilusión que se ha construido de mi, pero yo no soy eso, observo sin juicio como ocurre, es el juego de lo Divino, no hay un quién quiere algo. Hay deseos, aspiraciones, temores, miedos, enojo, pero verdaderamente no hay nada que uno pueda llamar yo o mío, todos son estados de la mente, ella interpreta, revisa, determina, analiza todo aquello que toca. Si comprendo eso, ya el cuerpo como individualidad no complica en el vivir. La mente se sosiega, y el discernimiento, que no es tan solo discriminar sobre el color de un objeto, sobre la validez de una virtud o sobre la importancia de la vida, se aúna a la facultad que pone el alcance de un saber total y contundente respecto a la realidad, un inmenso océano de realidad no diferenciada. Está siempre presente esta comprensión, es eterna y permanece siempre, solo que generalmente está cubierta por la mente y los pensamientos, que, como manifestación, nos impulsan a dirigir nuestra atención a lo mundano.

jueves 19 de mayo de 2011

Conciencia de Si Mismo


17.6 ML: ¿Dentro de lo cotidiano podré darme cuenta del Ser en mí?
R.Malak: Lo que soy no está referido a ningún atributo, ni soy eso, ni soy aquello, soy el si mismo real, que lo registro en forma inmediata como presencia. Soy no registrable como contenido ni objeto, ni conocible ni experimentable, soy el conocedor. No soy el cuerpo ni la mente ni las emociones, tampoco soy el conjunto de intelectualidades que se expresan por mi medio, soy el testigo de todo. Comprender intelectualmente es una ayuda hasta una cierta etapa. El sí mismo está más allá del intelecto, y a este último hay que trascenderlo.
Se ha prescrito tradicionalmente que la individualidad puede ser trascendida de varias maneras: por medio de la compensación  de causas y residuos, por la gracia como conocimiento intuitivo que emana de la esencia y a través del amor devocional hacia lo Divino, verificando finalmente que nunca estuvo separado ni fue diferente. De ese modo se expresan las ideas del regreso a la fuente de la cual nunca se salió realmente: lo Divino en uno mismo.
Otras ayudas son las enseñanzas de los textos llamados sagrados y de los realizados, otras ayudas adicionales son las meditaciones, mientras la más conveniente es el contacto con un maestro apuntador. Dentro de lo cotidiano  podemos darnos cuenta mientras la mente esté sustentada en el yo soy; muy luego uno se torna consciente de la mente y de los errores de juicio. La  armonía lúcida en acción, disuelve la confusión y aquieta la agitación de la mente y, de modo pausado pero firme, la mente se estabiliza en la conciencia esencial. Este cambio no necesita ser espectacular; puede que apenas se note; sin embargo es un cambio fundamental que se mueve desde la ignorancia a la comprensión.

17.7 ML: ¿Cómo puede ser eso posible, cómo puedo comprender al Ser en mí?
R.Malak: Yo soy el sí mismo testigo de esa comprensión. Sea como sea, si comprendo o no comprendo, soy testigo de esa comprensión, existiendo dos modos para ello: el primero es discriminar lo falso de lo verdadero, al ver lo falso como falso, y como segundo modo está el abandonar las identificaciones  falsas, lo que apunta a que no soy el contenido de la conciencia. Se puede observar que ambos son idénticos modos de certificar el si mismo. El conflicto ocurre cuando se construye el ego con los pensamientos. En cada lugar y en cada momento, sólo el si mismo es, y nada existe sin su propia presencia. La comprensión  sobreviene como un resplandor, no viene poco a poco, es un saber inmediato que se expande al eliminarse las estructuras de separación. Al sobrevenir la comprensión de la relación sujeto - objeto, junto con ello aparece la certeza de Ser lo Absoluto.
La aparente dualidad desaparece, el tiempo es el ahora que se muestra como la eternidad y el espacio se muestra como lo infinito. El cuerpo y la identificación con él, es lo que da forma y sentido al espacio y sus límites, a los objetos y al sujeto.
En cambio, cuando se trasciende esta identificación con el cuerpo eso se termina, lo infinito deja de imaginarse a sí mismo finito. Si se permanece en la conciencia esencial, se verificará que todo acontece espontáneamente. Si, en cambio, se está todavía asomado solo por el cuerpo - mente - emoción, se creerá que es el que hace algo. Permaneciendo en observación sin juicio, que es similar al sueño profundo pero en la vigilia, la comprensión se despliega en forma espontánea, de ese modo se presencia al mismo tiempo que se Es la Presencia; es una vivencia de iluminación, de conciencia iluminada, en donde el ser es alegría.

lunes 25 de abril de 2011

Conciencia esencial y su centralización 20.5-20.6


20.5 ML: ¿Como manifestación qué soy?
R.Malak: El Ser es, su expresión es, las preguntas sólo suceden a nivel fragmentario de la mente dual. El estado de ser, lo creado y la creación, es igual y lo mismo. Desde la conciencia centralizada, desde el mundo de las apariencias, ocurren todas las especulaciones filosóficas, teóricas e ideológicas.
Desde el sí mismo, en la eternidad del momento como presente activo, todo se da en perfecta armonía, nada está fuera de su lugar. Soy, y somos cada cual, la naturaleza del Absoluto, llamado por distintos nombres y palabras, con las que se intenta describir, diciendo que es lo que no se puede conocer, lo que conoce todo, trascendencia, omnisciencia, vacío pleno de sí mismo, lo indescriptible, lo supremo.
Cada ente es cada uno en su rutina, como la esencia que permanece oculta hasta que la mente se disuelve en su fuente.
Al preguntar ¿qué soy yo como ser manifestado?, de inmediato me aleja virtualmente de mi mismo, colocándome en la posición de observador que revisa lo que tiene adelante, los objetos observados. La pregunta es conveniente para la filosofía que precisa obtener una explicación relacionada con el mundo de los objetos. No hay diferencia entre la esencia y la conciencia manifestada; la esencia no se plantea el conflicto.

20.6 ML: ¿Cómo reconocemos físicamente eso que soy?
R.Malak: El proceso racional ordena y nos muestra que se percibe la existencia. La comprensión hace ver que los fenómenos no son aislados y que tienden a formar un todo; esta comprensión es una especie de resplandor de carácter espontáneo e instantáneo de darse cuenta de Ser. Así como el sol desprende energía por ser lo que es, de igual modo las plantas absorben la luz por la misma cualidad, y utilizan esa energía de luz para convertirla en almidón constructor de glucosa, material energético condensado que luego aprovechan los entes de vida animal, quienes dependen directa e indirectamente de la vida vegetal. La conciencia centralizada es darse cuenta por medio de los sentidos, y es dar orden y forma a las percepciones por medio de la mente, sensibilizando por medio de las emociones. Eso es el mundo físico y lo que nos hace considerarnos una entidad física. Más allá de toda consideración está el Si mismo, como conciencia esencial.

lunes 17 de enero de 2011

INTRODUCCION A RESPLANDOR NO DUAL



Esta obra tiene una sola aspiración: mostrar una senda para desenvolver la realización. Procura además poner puntos de vista sobre ciertos principios indispensables. Revisar ciertos principios a la luz de una mirada distinta a la habitual constituye un reto enorme, pues hay que lidiar con ciertas discrepancias que postulan los distintos dogmas, considerando que el dogma es enormemente perjudicial para el estudiante que comenzó en la senda. Las filosofías místicas tradicionales poseen muchos objetivos en común, uno de ellos es provocar en sus integrantes el resplandor de comprensión.
La metodología de este texto está construida sobre la base de principios místicos que iremos desplegando en este hermoso caminar por la senda. La principal característica es promover una observación sin juicio y propone espacios alternativos que conduzcan a desenvolver la realización del Ser. La tarea constituye entonces un modo de caminar en la senda como un proceso de despojarse de cuanto esté centrado en la persona. Este mirar nos vuelca hacia el sí mismo. Es abrirse paso hacia lo Esencial responsablemente, a nuevos modos de certeza libre, para vivir  de cara a  la vida plena.
Todos vemos que hay una crisis actualmente, no es económica, es existencial. Esto presenta la necesidad de buscar solución a los problemas que tenemos como colectividad o como individuo en particular. Hay preguntas que piden ser resueltas: ¿Por qué vivir? ¿Para qué vivir? ¿Quién soy? ¿De dónde vengo y a dónde voy? ¿Qué hacer con mi vida? ¿Qué camino seguir? ¿Qué hacer para sobrevivir en este mundo tumultuoso?, cuestionamientos que se extienden desde el nacimiento hasta la muerte. En muchas culturas, y por milenios, estos temas han sido abordados. Nosotros, en este lado del planeta, igualmente buscamos un camino que nos ilumine y nos otorgue una voluntad de apertura y diálogo, sin por ello desarraigarnos de la sociedad y de su quehacer. Ya no queremos apoyarnos en creencias y dogmas, mitos o supersticiones, tampoco estamos dispuestos a propagar el ascetismo, ni la meditación en el sentido que se entiende como apego a los pensamientos, sino que más bien se requiere una mirada y el desenvolvimiento  del sí mismo, que esté en el mundo cotidiano.
Observar sin juicio es iniciar el camino hacia nosotros mismos, hacia el riesgo de vivir auténticamente. Exige la sabiduría de dudar y de saber escucharse y escuchar. El secreto está en entregarse a la inteligencia que viene de la esencia misma como contacto con la vivencia en una actitud realista. Supone, no el cambio por el cambio, sino el cambio por el maduro intercambio con la realidad de dentro y de fuera de nuestra aparente individualidad. Está relacionado profundamente consigo mismo y comprometiendo y confrontando a uno consigo mismo. La vida trae consigo un conjunto de vivencias, aprendizajes, luchas, éxitos, fracasos, dentro de un espacio y en un tiempo determinado, donde se da la interrelación del día a día con el resto de los que nos rodean, sean familiares, amigos o conocidos, pasando por el transeúnte en la calle o en cualquier lugar. Una de las características del estilo del texto consiste precisamente en ayudar a los lectores a identificar el sí mismo y su participación en el mundo y a despojarse de cuanto responda a paradigmas más o menos circulantes apoyados en ciertas tendencias culturales que permiten acomodar al ego.
La vida cotidiana es lo común, habitual o esperado y nutre de respuestas, muchas veces contradictorias, a las dudas planteadas. Es una realidad interpretada que tiene significado subjetivo de un mundo compartido. Este mundo compartido nos ofrece un sentido de pertenencia y garantiza el desarrollo de un sentido de vida, por ser el mundo al cual estamos habituados a vivir en forma estable y rutinaria, fuera de posibles situaciones de riesgo, duda o incertidumbre.
La enseñanza didáctica pretende otorgar un saber exterior. En este caso pretendo ayudar a encontrar ese saber en sí mismo, hacer que cada cual descubra la verdad que radica en su interior. Esta trascendencia ha sido conocida a través de todas las edades por distintos nombres. Conocer ciertos principios que funcionan, por ejemplo el modo analítico de observar la realidad, tiene como soporte las palabras. El desarrollo de un sentido de la vida puede verse frustrado en la medida en que los anhelos o expectativas de vida no sean realizados o nuestros parámetros de vida, de seguridad y certidumbre sean afectados por situaciones de crisis donde no se cuenta con las herramientas adecuadas para afrontarlos. Nos hemos acostumbrado, para definir algo, a enunciar lo que lo distingue y lo convierte en característico, en  resumen lo que define su identidad. Habiéndonos acostumbrado a pensar que una identidad es una cuestión de separación, por ejemplo que mi identidad reside en la manera particular como difiero de los otros, subrayando la diferencia como siendo lo esencial, la gente no ve las cosas tal como son, prefiere ver a través de sueños o ensueños.
Toda disciplina o grupo termina teniendo un estilo de manejar el lenguaje, que lo diferencia y le configura un conjunto de herramientas comunes con las que trabajar. El lenguaje del libro no es uno que termine excluyendo a los demás sino que abrirá la posibilidad de acceder al conocimiento profundo botando las barreras conceptuales. La presencia de un conjunto de sensaciones y cambios en nuestro día a día, surge como síntoma de un estado de frustración existencial que afecta nuestra vida, que algunos denominan vacío o pérdida del sentido de vida, un sentimiento de vacío interior y de incapacidad para sentir las cosas y los seres. Este texto está dirigido a los que ante esa situación se atrevan a dar el paso hacia su interior. Así, cualquier persona, entre niveles culturales muy dispares, podrá sumergirse en lo indescriptible que le es propio por derecho, de ser uno en el Sí mismo.
El lenguaje es sencillo y accesible porque se da cita en la experiencia universal de la relación, de los valores, de los sentimientos y abrirá el espacio a la inteligencia de la esencia o la verdadera inteligencia que va más allá de la inteligencia funcional o psicológica.

R.Malak