viernes 3 de junio de 2011

La división entre el mundo material y el espiritual es aparente


20.11 ML: ¿Acaso la manifestación del hombre es para que lo Absoluto se refleje a sí mismo?
R.Malak: Si lo Divino necesitara reflejarse estaríamos atribuyendo cualidades humanas a ese Absoluto, por tanto no sería Absoluto, tendría necesidades. Las cualidades que se le adjudican al Todo son con el fin de entender su expresión. Las ideas pueden llevarnos a confundir y a suponer que estamos fuera de lo esencial, e incluso, a complicaciones mentales que nos inquietan y a una lucha permanente, en lugar de procurar un ajuste entre los umbrales que se observan en la conciencia.
La división entre el mundo material y el espiritual es aparente, y esto debe ser asumido plenamente, de ese modo podemos sentirnos en realización ante el sí mismo. Cuando decimos: así es la vida, tal como se muestra; cuando aceptamos este momento como es, podemos sentir un espacio de profunda paz. Ya mencioné que lo Divino no crea al hombre, sino que, al igual que toda la creación, el hombre es una emanación no separada del Todo. Por tanto, hablar de Dios como sintiéndose a sí mismo distante, es una explicación que no está acorde con mi mirada.

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